El comodante es obligado a indemnizar al comodatario de los perjuicios que le haya ocasionado la mala calidad o condición del objeto prestado, con tal que la mala calidad o condición reúna estas tres circunstancias: 1. Que haya sido de tal naturaleza que probablemente hubiese de ocasionar los perjuicios; 2. Que haya sido conocida y no declarada por el comodante; 3. Que el comodatario no haya podido con mediano cuidado conocerla o precaver los perjuicios.